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Hacemos fiesta porque la resurrección de Jesús es la gran fiesta de la vida. Piensen que sin el momento de Su victoria sobre la muerte, nunca nos hubiéramos conocido nosotros, no estaríamos aquí. La Vigilia Pascual es la más grande, la más alegre, la más radiante noche de la vida, de toda la vida, de todos los siglos, es el momento más grande de la historia: ¡Jesús deja el sepulcro, Su vida vence cada muerte y cada pecado! Los jóvenes de nuestra Comunidad, aún en las fatigas de su camino hacia la Luz, sienten en el corazón el deseo de volver a exultar, a cantar, a bailar y hacer fiesta a la vida: quizá todavía no saben porqué ¡pero algo ya intuyeron, algo vieron! La piedra de la muerte que habían puesto delante de la tumba de Jesús se está moviendo: ¡es la potencia del Amor! ¡Nosotros también estuvimos en ese sepulcro de oscuridad, de infierno, de miedo! Hoy ya no podemos regresar a ese sepulcro: ahora tenemos que mirar adelante, porque Jesús Resucitó y nosotros lo hemos encontrado. Conocimos un salvador, un redentor, un amigo, un Señor más fuerte que la muerte. En Él también nosotros tenemos como destino la Resurrección. Esta es nuestra historia, es lo que nos espera, hoy, mañana , siempre: nos espera la Resurrección, nos espera la vida eterna. Para creer en esto , no sólo con la cabeza sino con la vida, debemos hacer la experiencia del amor: ¡el amor que das a los hermanos te hace resucitar! ¡La raíz de la que nace el árbol del amor es el sufrimiento, y el fruto de ese árbol es la Resurrección! Continuemos haciendo fiesta, “haciendo resucitar” a Jesús en nosotros. En esta Pascua debemos recibir la “sorpresa” que Jesús nos quiere dar a cada uno de nosotros en su Resurrección. Es una fiesta especial, es el “corazón” de la vida del mundo, y Jesús tiene pensadas cosas bellas e importantes para cada uno de nosotros. Abramos nuestro corazón, nuestra libertad, para decir: “Señor, Tú sabes mejor que yo lo que necesito”. Jesús lo sabe y quiere hacernos ese regalo: ¡el Padre le dio el poder porque Él murió en la cruz y resucitó para hacernos resucitar también a nosotros! ¡Buena Pascua para todos!
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